Anorexia nerviosa

La Anorexia Nerviosa (AN) es un trastorno de la conducta alimentaria que se manifiesta como un deseo irrefrenable de estar delgado, acompañado de la práctica voluntaria de procedimientos para conseguirlo: dieta restrictiva estricta y conductas purgativas (vómitos auto inducidos, abuso de laxantes, uso de diuréticos, etc.).

A pesar de la pérdida de peso, las personas afectadas presentan un intenso temor a llegar a ser obesas, una gran distorsión de la imagen corporal, y una preocupación extrema por la dieta, la figura y el peso.

Generalmente desarrollan estrategias de evitación hacia la comida y  acciones compensatorias para contrarrestar lo que ingieren (hiperactividad física desmesurada, conductas de purga, etc.).

No suelen tener conciencia de enfermedad ni del riesgo que corren por estas conductas, ya que la pérdida de peso puede causar estados nutriciones carenciales que pueden comportar riesgos vitales.

La Anorexia Nerviosa afecta entre el 0.14% y el 0.9% de la población joven española y especialmente a las mujeres aunque hay hombres que también desarrollan esta enfermedad.

¿Cuáles son las manifestaciones clínicas específicas de la anorexia nerviosa?

  • Rechazo al peso normal o al aumento de peso ponderal y distorsión de la imagen corporal: Las personas con anorexia nerviosa centran toda su atención al peso corporal, el temor a engordar y el sobrepeso (temor que se intensifica a medida que la paciente va perdiendo peso) y en el deseo de adelgazar. El descontento con la imagen corporal es el principal motivo para la pérdida de peso, sobre todo si se asocia con niveles bajos de autoestima. 
  • Otras alteraciones psicopatológicas: Suelen estar presentes síntomas como humor depresivo, apatía, dificultad para concentrarse, ansiedad, irritabilidad,  aislamiento social,  pérdida de la libido,  obsesiones y/o rituales obsesivos alrededor de la comida. Estas alteraciones tienen impacto directo en la vida diaria del enfermo, afectando en gran medida las relaciones que establece con la familia y los amigos.
  • Alteraciones fisiológicas: Como consecuencia de la pérdida de peso aparecen alteraciones secundarias a la desnutrición, especialmente hormonales y metabólicas.
  • Amenorrea (primaria o secundaria): La retirada de la menstruación es la alteración física más característica y que se da con más frecuencia. Aparece en el 70% de los casos especialmente cuando la pérdida de peso es significativa. Aunque un 20% de pacientes presentan amenorrea sin pérdida de peso previa observable.